Cartas de los padres de la Compañía de Jesus de la Mision de Filipinas ..., Issue 5

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los Amigos del País, 1883
 

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Page 48 - ... no puede ser de otra manera, si se tiene en cuenta que el novio ha de comprar á la novia á cambio de esclavos.
Page 11 - Veréis en ellos hecho de arrayan, y de otras yerbas, aquí un leon , allí un hombre á caballo; allí un águila. Pero si el jardinero no anda siempre cortando y despuntando las hojitas que van creciendo, á pocos dias ya no será aquel leon, ni la otra águila, ni estará el otro á caballo ; porque va brotando la naturaleza, y crece la yerba conforme á su natural. Así acá , aunque seais un...
Page 114 - Dios por habernos dejado con vida. Porque los malos pasos en los montes, los peligros grandes en los ríos, y la incesante lluvia, que ha caído sobre nosotros, con otras mil incomodidades y contratiempos, han sido como una carcoma, que ha ido royendo la salud de nuestros cuerpos. Para colmo de desdichas, varias veces hubimos de dormir en la playa, que para tiempo de nortes no tienen grandes atractivos que digamos.
Page 63 - Ya reina la animación, la paz y alegría donde por espacio de diez meses sólo se veían casitas abandonadas, sin un sólo conquista. Ya se han presentado todos los capitanes, y los sácopes van llegando por todas partes. Si me hubiera visto hoy rodeado de hombres y mujeres, niños y viejos repartiéndoles algunas piezas de ropa, y algunas chucherías, me hubiera visto lleno de gozo. Se está activando la iglesia para poderles reunir y decirles misa.
Page 41 - He hablado con el mismo instigador dentro de mi aposento. ¿Qué tal será, cuando después de haberme hablado y prometido portarse bien, y coger los dos asesinos del maestro de Guadalupe y su hijo, ya ha matado á dos más?
Page 42 - En seguida les cortaron la cabeza, sin poderlo impedir los sitiadores, quienes sólo lograron librar de la muerte a dos mujeres; y así murieron los demás sin rendirse ninguno.
Page 105 - Las lágrimas me vienen á los ojos, no sé si de tristeza, ó de gozo al contemplar á dos hermanitos infieles de siete años el uno y de cinco el otro: el mayor ha sido un héroe y digno de grabarse en bronce lo que ha hecho por su hermanito; oyó aquél por primera y segunda vez el estruendo de los fusiles dirigidos contra su casa; vio caer muertos instantáneamente...
Page 221 - Manila) no tengo la más pequeña enfermedad estoy muy contento: te hago saber, que durante el tiempo que estoy aquí en Manila no he estado enfermo; aunque me duele la cabeza, aguanto y sufro mejor cuando me acuesto. Y tú, Padre; ¿no sientes algún pequeño malestar en tu cuerpo? No me regañes por ser corta esta querrit béguene be quefo- mi carta.
Page 129 - ... mar que se metió en el pueblo inundándolo todo: en algunas partes subió como dos varas; en otras menos. Salimos del convento con el agua al cuello, lleno de maderos el paso; vinieron en mi ayuda y me recibieron en casa del capitán Macario, en donde estoy, hasta que Dios provea.
Page 241 - Salvador, á saber; buscad primero el reino de los cielos y su justicia, y lo demás se os dará por añadidura.

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